29 de agosto de 2025 07:10

El Atlético de Madrid se despide del Mundial de Clubes tras una dolorosa victoria contra el Botafogo

El Atlético de MadridLos rojiblancos necesitaban una goleada; era crucial que sus delanteros anotaran los tantos que habían faltado desde el inicio del torneo. Los primeros minutos no prometían nada bueno, con un Botafogo que buscaba exactamente hacer pleno de victorias y se acercaba peligrosamente a la portería de Oblak. Sin embargo, conforme avanzaba el partido, los papeles se invirtieron. El Cholo Simeone sacó a su equipo de la cueva para buscar esos tan deseados tres goles. A solo cinco minutos del final, Griezmann encendió las esperanzas de los rojiblancos con un gol, pero no fue suficiente. Al sonar el pitido final, las peores pesadillas de los atléticos se hicieron realidad: habían sido eliminados del Mundial de Clubes.

Los rojiblancos llegaron al duelo ante Botafogo con la sensación de que el torneo se les complicaba tras la abultada derrota ante el PSG. Necesitaban una victoria por al menos 3-0 si es que el PSG triunfaba en su partido. No era una misión imposible. “Confío en mis jugadores”, afirmó el Cholo Simeone en la rueda de prensa. Ellos creían y estaban dispuestos a darlo todo para seguir vivos en la competencia y asegurar su pase a octavos. El rival a vencer era formidable, campeón de la Copa Libertadores y ya había derrotado al PSG de Luis Enrique, actual campeón de Champions, y al Seattle Sounders. Pero el Atlético no quería ser otra de las víctimas del Botafogo en el torneo.

Con esa mentalidad, comenzaron un enfrentamiento en el que se sentían al borde del abismo, sin una red de seguridad. Los equipos comenzaron de manera cautelosa, mientras veían cómo el Botafogo controlaba la posesión y se acercaba a la meta rojiblanca. A medida que pasaban los minutos, el equipo brasileño parecía tener más cerca el gol. Oblak tuvo que hacer varias intervenciones destacadas para evitar que el balón entrara en su arco. Con el tiempo, los rojiblancos empezaron a salir de su cueva y buscar a su adversario con ansias de esos tres goles.

El partido entre el Atlético

El primer tiempo concluyó sin que se moviera el marcador, y el tiempo empezaba a jugarle una mala pasada a los rojiblancos. Necesitaban marcar un tanto lo antes posible para hacer realidad lo que parecía imposible. Griezmann entró en el campo al inicio del segundo tiempo. A su llegada, se sumaron Correa y Koke para dar la chispa necesaria e intentar hacer gol. El Botafogo resistió todas las embestidas rojiblancas y cada tiro que fue dirigido a la portería de John Victor. Intentaron anotar tanto por abajo, con Griezmann y Julián Álvarez, como por arriba con Sorloth. Por las bandas, Llorente y Javi Galán desbordaban hasta la línea de fondo. Pero ninguna de esas acciones terminó en gol.

El tiempo comenzaba a pesar sobre los colchoneros, que sentían que se les escapaba la oportunidad y el gol seguía sin llegar. En los últimos diez minutos del partido, los jugadores rojiblancos buscaron de forma desesperada la portería del Botafogo, lanzando disparos desde cualquier ángulo. No se dieron por vencidos y continuaron creando ocasiones, y entonces llegó. En el minuto 86, Griezmann apareció para insuflar esperanza en los colchoneros con un gol. El tiempo corría en su contra, pero aún existía una posibilidad. Sin embargo, cada acción y cada oportunidad fallida los alejaba de su meta. En los seis minutos añadidos, continuaron acechando la portería rival, pero el partido ya estaba prácticamente decidido.

El jugador del Atlético de

Unos minutos más tarde, el árbitro pitó el final del encuentro y el peso de la eliminación aplastó a los jugadores del Atlético de Madrid, quienes no podían creer lo que había ocurrido. La derrota por 4-0 en el primer partido ante el PSG les había sentenciado y no pudieron revertir la situación. Ahora, su mirada está puesta en España, su próximo destino, tras una amarga victoria en la competición contra el Botafogo, que avanza a octavos de final.