El tenista alemán Alexander Zverev, número tres del mundo, sorprendió con unas declaraciones profundas y personales tras su eliminación en la segunda ronda de Wimbledon. Fue derrotado en un emocionante partido a cinco sets por el francés Arthur Rinderknech, con un resultado final de 7-6(7), 6-7(10), 6-3, 6-7(7) y 6-4. Más allá del marcador, Zverev utilizó su rueda de prensa para hablar sobre un tema que va más allá del tenis: su salud mental y los desafíos que ha enfrentado recientemente.
Al ser preguntado sobre su situación tras el Abierto de Australia, donde llegó a la final y fue derrotado por Jannik Sinner, el alemán explicó que gran parte de sus problemas son más bien mentales que físicos o técnicos. “Diría que son cuestiones mentales. Es curioso, a veces me siento muy solo ahí afuera. Sufro mentalmente. Lo he estado diciendo desde después del Abierto de Australia. Simplemente, no sé cómo salir de esto”, admitió con sinceridad. Zverev, a sus 26 años, no oculta que estos sentimientos afectan su vida personal, no solo el ámbito deportivo. “No es solo en la pista. Es una sensación que tengo en mi vida en general. Nunca me había sentido así antes. Me cuesta encontrar alegría fuera del tenis en este momento”, confesó.
Durante su intervención, Zverev también compartió más detalles sobre su estado emocional, describiendo un vacío que lo acompaña incluso en momentos de éxito. “He pasado por muchas dificultades en la vida, pero nunca había sentido este vacío. Simplemente, me falta alegría en lo que hago. No se trata solo del tenis, es algo que siento también fuera de la cancha”, explicó.

Zverev comentó que incluso triunfos significativos, como los obtenidos en Stuttgart y Halle, no lograron devolverte la felicidad que solía sentir. “Cuando gano, incluso en torneos como Stuttgart o Halle, no siento esa felicidad, esa motivación para continuar. Simplemente no está ahí. Es la primera vez en mi vida que me sucede esto”, añadió. A pesar de su vulnerabilidad, Zverev fue claro en que no quiere usar su situación personal como excusa por su derrota ante Rinderknech. “Esto no es una excusa, creo que Arthur merecía ganar hoy. Es algo que he estado sintiendo desde hace meses. Me siento muy, muy solo y no sé cómo resolverlo. No tengo respuestas en este momento”, explicó el alemán.
Las declaraciones de Alexander Zverev destacan la relevancia de la salud mental en el ámbito deportivo profesional. En un entorno tan competitivo y exigente, los atletas de élite, como Zverev, enfrentan no solo la presión de los resultados, sino también la de vivir bajo constante escrutinio público.
En el corto plazo, Zverev afronta un camino complejo que va más allá de su rendimiento en la cancha. Sus palabras son un llamado a la importancia de brindar apoyo psicológico y emocional a los deportistas. Aunque su desempeño lo mantiene entre los mejores del mundo, como lo demuestra su tercer lugar en el ranking de la ATP, buscar un equilibrio personal parece ser su mayor desafío ahora.
A través de su sinceridad, Zverev ha abierto la conversación sobre un tema que sigue siendo tabú en muchos ámbitos, permitiendo al público y a la industria reflexionar sobre la importancia de la salud mental en un deporte que exige lo máximo en todas sus dimensiones. A medida que avancen los torneos, su historia seguramente inspirará a otros a priorizar su bienestar emocional mientras persiguen sus objetivos profesionales.