29 de agosto de 2025 20:35

Martín Palermo contó qué le comentó Iker Casillas sobre los dos goles que le hizo en la Intercontinental Boca-RM y su reencuentro en Japón.

El histórico goleador xeneize rememoró la hazaña en Japón y dio detalles de su reencuentro con el arquero español


Una de las primeras imágenes que seguramente afloran en la mente de los hinchas de Boca Juniors al mencionar a Martín Palermo es el doblete que le anotó al Real Madrid en la Intercontinental del 2000 en Japón. Esto fue mencionado por el máximo goleador de la historia del club en una entrevista con ESPN. Además, se refirió a su presente como entrenador, donde persigue el sueño de dirigir táctica y técnicamente al Xeneize.

“A (Iker) Casillas me lo encontré en el Mundial de Clubes; hacía mucho que no lo veía. De hecho, ya nos habíamos cruzado en Villarreal cuando jugamos contra el Real Madrid. Me dice ‘¡cómo me rompen las bolas con los dos goles que me hiciste! Cada vez que se acerca la fecha, me mandan mensajes’. Para colmo, nos sacamos una foto y él hizo el gesto del dos y la subió a las redes. Las mensajes que le mandaban…”, reveló la anécdota con el guardameta español que vivió aquella final ante el Real Madrid.

Uno de sus principales mentores fue Carlos Bianchi, entrenador del Boca que tocó el cielo en Japón en dos ocasiones. Sobre el Virrey, Palermo expresó: “Fue uno de los primeros que, cuando empecé como DT, más traté de imitar en su forma de tratar y en la cercanía con los jugadores. Pero esa cercanía era más por la relación de jugador, no tanto como técnico, lo que me condicionaba”.


Y agregó: “Los chicos a los que dirigí en Godoy Cruz o Arsenal todavía me veían como un jugador. Yo participaba en los entrenamientos, me ponía a definir con ellos… no estaba mal, pero había que recordar que me retiré en 2011 y a fines de 2012 tomé el mando de Godoy Cruz; era algo muy reciente. Si había un reducido, y faltaba uno, yo me metía. Luego me di cuenta de que, aunque era lindo que los jugadores sintieran que yo estaba presente y que había respeto, me di cuenta que esa cercanía era demasiado. Me gusta estar cerca de todos, desde el más joven hasta el más experimentado, estar al tanto de todo lo que pueda. No solo como entrenador dentro de la cancha”.

Por otro lado, el Titán se animó a establecer un paralelismo entre la facilidad con la que aquel Boca obtenía Copas Libertadores y la realidad de los equipos argentinos hoy: “Teníamos un hambre de gloria y de todo. Desde que comenzó el proceso del primer campeonato en 1998 y la Libertadores del 2000, hasta llegar a la final con el Real Madrid. Éramos unos enfermitos por ganar, ganar y ganar. No había otra cosa en ese equipo que no fuera pensar en ganar”.

Y siguió: “Hoy Boca tiene la obligación de ganarla, pero no somos la generación que éramos nosotros, que ganó por el plantel y los jugadores que teníamos. Hoy eso no existe más. Con el escudo ya no se gana. Si no tienes un plantel de jugadores con hambre, tampoco. ¿River? No es el mismo que ganó las Libertadores con Gallardo. Hoy no le resulta fácil ganar la Libertadores, le está costando”.


Además, compartió sus anécdotas enfrentándose a los mellizos Barros Schelotto como DT: “Fue parejo. Hubo incidentes en Lanús cuando nos vencieron en el último minuto 3-2 y (Andrés) Merlos fue el árbitro. Primero echaron al Pato (Abbondanzieri), luego a mí; y cuando regresamos escuchamos el 3-2 en la última jugada. Recuerdo que el profe nuestro corrió tras Merlos. Se armó un lindo lío. Los Schelotto estaban a un costado, riéndose. Luego nos enfrentamos en Vélez-Olimpia y nos hicieron cuatro, nos desbordaron. También me echaron allí.”

Y, acerca de la racha de goles que ha atravesado Edinson Cavani, opinó: “El 9 debe contar con respaldo. A mí me pasó; recuerdo que en un momento, cuando no hacía goles, Mouche me dio un pase atrás en la cancha de Huracán, el arquero quedó lejos y tenía el arco vacío, y le pegué con miedo, la pelota iba rodando hasta que entró suavemente”.