29 de agosto de 2025 05:56

De la icónica saga de videojuegos a la oportunidad de correr en Daytona: el argentino que aspira a dejar su huella en la NASCAR.

Uno de los videojuegos más icónicos es el “Daytona”. Millones alrededor del mundo lo disfrutaron a través de diversas generaciones. El ex piloto Alejandro Leguizamón disfrutó del juego en su infancia y le transmitió esa pasión a su hijo Baltasar, quien ya hizo historia al convertirse en el primer argentino en llegar a la NASCAR. Ahora busca lograr otro hito y competir, de verdad, en el icónico óvalo estadounidense.

Leguizamón tiene 24 años (nacido el 11/08/2000) y empezó a correr en monopostos a los 15 años. Su carrera comenzó en la Fórmula 4 Sudamericana donde logró una victoria. En 2016 inició su aventura en Norteamérica y se consagró campeón de la Fórmula Atlantic en 2018 y subcampeón de la Fórmula 3 de las Américas en 2019. La pandemia detuvo sus aspiraciones, pero no se dio por vencido. Compitió a nivel nacional (Top Race y TC Mouras) y este año se embarcó en un proyecto en la National Association for Stock Car Auto Racing, conocida como NASCAR, la principal categoría de autos con techo en EE. UU.

Debutó en la Xfinity Series, la segunda categoría tras la NASCAR Cup. Esto ocurrió el 1 de marzo en un Chevrolet Camaro del equipo Joey Gase Motorsports en el Circuito de las Américas de Austin, el mismo donde compite la Fórmula 1. Aunque el piloto arrecifeño tuvo que abandonar por un problema eléctrico, se presentó en el entorno de la NASCAR y dejó de ser un desconocido, convirtiéndose en el argentino que busca cumplir su sueño americano.

Su potencial le aseguró una prueba en un óvalo corto de 644 metros, que resultó ser muy satisfactoria. Esto sucedió a fines de mayo en el Florence Motor Speedway, en Timmonsville, Carolina del Sur. Desde el primer intento, logró tiempos competitivos similares a los de los pilotos habituales de la categoría. “El equipo quedó muy contento con mi desempeño. Dimos más de 80 vueltas con un ritmo muy consistente, lo cual fue crucial para que la NASCAR evalúe mi habilitación para competir en óvalos cortos”, comenta a Infobae. “El equipo ya notificó a la NASCAR para que me otorguen la licencia de óvalos cortos, permitiéndome competir este año”. Este tipo de circuitos son el primer paso en el proceso de licencias, que luego incluye óvalos de mayor longitud y, finalmente, los súper óvalos.

Leguizamón en Austin

El piloto también destacó la dificultad técnica de los óvalos cortos, donde se requiere frenar y mantener un control preciso del vehículo, a diferencia de los óvalos de larga distancia, donde el desafío principal es mantener la velocidad constante. En esta prueba privada, utilizó un Camaro V8, un modelo que comparte un 95% de similitudes con los autos de la categoría Xfinity, en la que actualmente compite.

Más allá de los aspectos deportivos, Leguizamón mencionó la repercusión cultural y mediática de la NASCAR. Según él, la categoría no solo atrae a millones de espectadores en televisión, sino que también llena los autódromos con números impresionantes de público. “Es increíble la cantidad de gente que asiste a las carreras. Una carrera promedio de NASCAR puede reunir entre 100.000 y 150.000 personas, algo comparable solo con eventos como las 500 Millas de Indianápolis”, comentó. Este nivel de popularidad, añadió, convierte a la NASCAR en una plataforma óptima para el marketing y la exposición de patrocinadores.

En este sentido, el piloto argentino trabaja junto a su equipo para asegurar el apoyo financiero necesario que le permita competir en más fechas y consolidarse en la categoría. “Estamos en una etapa de crecimiento, buscando empresas que quieran asociarse al proyecto y aprovechar la visibilidad que brinda el automovilismo a nivel mundial”, explicó. Según comentó, la NASCAR también está interesada en fomentar la presencia de pilotos latinoamericanos, lo que podría facilitar la llegada de nuevos patrocinadores. La categoría muestra interés por Argentina debido a la fuerte tradición automovilística del país.

Una muestra de la expansión que busca la NASCAR fue su reciente carrera en México, en el Autódromo Hermanos Rodríguez, sede de la F1. “Es la primera vez que la categoría realiza una carrera puntuable en México y han notado que el mercado latino en EE. UU. ha crecido, duplicándose en los últimos años, así que creen que es necesario apostar a la expansión mundial de la categoría. En este momento, soy considerado embajador porque soy el único piloto sudamericano en la categoría Xfinity”, explica.

Balta en el habitáculo del

Otro aspecto resaltado por Leguizamón es el interés de la categoría por expandirse hacia mercados internacionales, especialmente en América Latina. Como parte de esta estrategia, la NASCAR está negociando la transmisión de sus carreras en Argentina y otros países sudamericanos. “Estamos muy cerca de lograr que las carreras se transmitan en un canal de televisión convencional en Argentina. Sería un gran avance para incrementar la visibilidad de la categoría en la región”, aseguró. Actualmente, las carreras pueden ser vistas a través de la página oficial de la NASCAR, aunque con costo de suscripción.

En cuanto a sus planes inmediatos, el bonaerense espera confirmar en los próximos días su participación en más carreras en la temporada, dependiendo de la disponibilidad de vehículos y del apoyo financiero. “Estamos negociando con un equipo muy serio (no se puede revelar el nombre) que colabora con General Motors. La intención es debutar en un óvalo corto este año y, para 2026, estar activo en cualquier tipo de circuito”, aclaró. También mencionó la posibilidad de competir con un Toyota, aunque aclaró que no hay acuerdos concretos con ese equipo aún.

El corredor bonaerense expresó su entusiasmo por el profesionalismo de la categoría. “Es impresionante el nivel de los equipos y pilotos. Cada uno tiene su entrenador, su fisioterapeuta, su equipo técnico. Es una categoría hiper profesional, comparable incluso con la Fórmula 1”, subrayó.

Todo apunta a que obtendrá la licencia para correr en óvalos cortos y al final del año estar habilitado para los más grandes, logrando así el sueño de competir en Daytona con la Xfinity. “Para 2026 ya podría contar con la licencia completa para correr en cualquier circuito. Este año tengo que realizar los procedimientos iniciales en circuitos, luego los óvalos de corta distancia y, finalmente, los más grandes”, explica.

Baltazar Leguizamón muestra el detrás de escena de la NASCAR

Para controlar un auto con un motor V8 de 700 caballos de potencia, su entrenamiento no solo es físico, sino que incluye un “simulador nuevo que armé. Actualmente estoy 100% dedicado a la NASCAR. Una carrera de la Xfinity es muy demandante física y mentalmente porque hay que recorrer muchas vueltas y estar preparado, además, compiten 38 fines de semana al año”.

Este medio pudo confirmar que la habilitación de Leguizamón para los óvalos cortos es prácticamente un hecho. Lo hará con un nuevo equipo (aún no confirmado) y el plan incluye competir en Chicago (circuito callejero) el 5 de julio; en Watkins Glen (autódromo) el 9 de agosto; Charlotte (óvalo de media milla, 1,5 millas o 2,4 kilómetros) el 4 de octubre; y en la penúltima fecha en Martinsville, un óvalo de media milla (847 metros), el 25 de octubre.

Con la meta de conseguir la licencia completa para competir en todo tipo de circuitos antes de 2026, Leguizamón se encuentra en una etapa clave de su carrera. Desde aquellos días en los que de niño disfrutaba del “Daytona” y soñaba con correr en la NASCAR, su sueño está cada vez más cerca de hacerse realidad.

La mítica Daytona 500