Alcanzar los 100 años no depende solo de la genética. Nuestro estilo de vida juega un papel crucial en nuestra esperanza de vida. En España, este se sitúa en una media de 84 años, la más alta de toda la Unión Europea. La dieta mediterránea, la actividad física, un buen descanso y unas relaciones sociales bien establecidas son los pilares fundamentales para alcanzar el siglo de vida.
La actividad física es clave para la longevidad, ya que cuida nuestro bienestar y nos protege de varias enfermedades. Así lo afirma el investigador de National Geographic Dan Buettner, un renombrado experto en longevidad conocido por estudiar las zonas azules, que son regiones del mundo con más centenarios.
La actividad física reduce el riesgo de enfermedades crónicas como la diabetes tipo 2, enfermedades del corazón y ciertos tipos de cáncer, que son causas principales de mortalidad a nivel mundial. La prevención mediante el ejercicio es clave para aumentar la longevidad.
Además, la actividad física promueve una buena salud metabólica y mejora la función del sistema inmunológico. Al hacer ejercicio, el cuerpo maneja mejor los niveles de glucosa y presión arterial, además de equilibrar los lípidos en sangre. Estos efectos limitan el avance de enfermedades degenerativas, repercutiendo en la prolongación de la vida y en la calidad de los años vividos.
Por otro lado, el ejercicio también tiene un impacto positivo en la salud mental y el bienestar emocional. Las personas activas presentan menores tasas de depresión, ansiedad y deterioro cognitivo en la vejez. La actividad regular protege la función cerebral y ayuda a mantener la autonomía en la tercera edad, factores que, junto a un menor riesgo de enfermedades graves, explican por qué la actividad física contribuye a vivir más años.
Entre todos los deportes y actividades físicas, hay dos que, según el divulgador, tienen el potencial de potenciar nuestra longevidad. El primero es un deporte con raqueta, pero no es tenis ni bádminton, sino el pickleball. “Las personas que viven más tiempo suelen jugar al tenis, al bádminton y, me atrevería a decir que el mejor de todos, el pickleball“, confiesa.
Este deporte relativamente desconocido en España combina elementos del tenis, pádel, bádminton y tenis de mesa, y tiene un fuerte componente social. “Al jugar al pickleball no solo se obtiene el beneficio de la actividad física, sino también del estar socialmente conectado”, aclara Buettner.
El otro deporte que, para el experto en longevidad, puede ser la clave para llegar a los 100 años es el golf, algo que puede sorprender, ya que se considera una actividad tranquila o destinada a personas mayores. Sin embargo, el golf combina la actividad cardiovascular con fuerza y flexibilidad, ya que en este deporte se recorren entre 7 y 10 kilómetros caminando.

Según Buettner, el golf también activa el cerebro, ya que requiere concentración y estrategia durante el juego. Distintos estudios demuestran que la estimulación cerebral previene el deterioro cognitivo, mientras que estar en contacto con la naturaleza reduce el estrés y mejora el estado de ánimo.