Los integrantes de la Scaloneta tuvieron un domingo con protagonismo en el Premier League. Hubo dos principales dentro del contexto: el nivel espléndido de Emiliano Dibu Martínez para el triunfo del Aston Villa y el retorno de Lisandro Martínez después de más de 300 días de inactividad en el Manchester United, que le ganó como visitante al Crystal Palace. También ganó el Liverpool de Alexis Mac Allister, mientras que empató el Chelsea de Enzo Fernández y Alejandro Garnacho contra el líder Arsenal.
En su estadio de Villa Park, los "Villanos" -con Emiliano Buendía como titular- estiraron su gran racha de cinco victorias consecutivas y se aseguraron terminar la fecha en puestos de Champions League. En un encuentro que fue de menos a más en cuanto al nivel de juego, el equipo de Birmingham derrotó por 1 a 0 al Wolverhampton y se trepó a la tercera posición de la Premier League.
Lo caótico que fue el primer tiempo del partido hizo que los dos equipos se vayan al entretiempo sin goles. Si bien el Aston Villa impuso condiciones con la línea defensiva parada en campo contrario y la posesión de la pelota, el equipo de Unai Emery apostó a varios remates de media y larga distancia que no complicaron a la visita y no tuvo precisión en los últimos metros. Por el contrario, el Wolverhampton apostó a ataques aislados pero mucho más contundentes.
A los 15’ del primer tiempo, la visita pegó con un gol de Jorgen Strand, el cual fue anulado por un claro offside del colombiano John Arias, quien interfirió y no le permitió al Dibu tapar el remate. Más tarde, cuando el reloj rondaba los 40’, el Wolverhampton tuvo dos chances clarísimas. La primera fue un remate de Strand Larsen, delantero que llegó lanzado al área, anticipó a Ezri Konsa y sacó un remate que exigió al arquero argentino, quien respondió de manera perfecta sacando la pelota al córner.
Y fue de este tiro de esquina que llegó la otra acción de peligro, en la cual el campeón del mundo volvió a mostrar toda su categoría. Con una tremenda doble atajada, el Dibu contuvo el frentazo de Yerson Mosquera, que rozó la mano de Martínez y pegó en el travesaño, y también sacó el rebote para que el partido se vaya sin goles al entretiempo.
El Dibu durante la doble atajada (Reuters).En el segundo tiempo, el partido se rompió: los dos equipos salieron con otro ímpetu a buscar el gol y el encuentro se volvió ida y vuelta, algo que hizo que el arquero argentino vuelva a ser exigido. A los 10’, el Dibu sacó un tremendo remate que llegó desde la medialuna procedente del pie derecho del delantero Bellegarde y nuevamente se hizo gigante para mantener su valla invicta.
Tras esta tapada, el local dio el primer golpe de la jornada. Luego de una buena trepada de John McGinn por la derecha, el capitán del Villa, que llegó a los 300 partidos jugados con el club, hizo lo que la jugada le pedía y descargó para Boubacar Kamara. Desde la medialuna, el volante francés no dudó y sacó un tremendo remate de zurda que se metió contra el ángulo derecho del arco defendido por Sam Johnstone para decretar así el 1 a 0 final para el equipo de Birmingham.
Con este resultado, el local volvió a manejar los hilos del partido, aunque durante los minutos finales se vio acorralado por la visita que, con varios envíos frontales y centros desde las bandas, estuvo cerca de lograr el empate, algo que el Dibu volvió a evitar. Y es que a los 52' del ST, el campeón del mundo una vez más se hizo gigante, contuvo un disparo cruzado de Joao Gómez y así, consiguiendo su quinta valla invicta de la temporada, le dio la victoria a un Aston Villa que sueña con jugar la Champions 26/27.
La vuelta de Licha Martínez, una buena noticia para Scaloni
Sonríe Manchester, sonríe Inglaterra, sonríe Argentina, sonríe el fútbol; los únicos que no se deben alegrar con esta vuelta son los delanteros. Lisandro Martínez volvió a sobreponerse a una de las lesiones más duras que tiene el deporte y dijo presente con el Manchester United para el duelo que lo enfrentó ante el Crystal Palace por la Premier League.
Algunos creen que las coincidencias no existen, pero después de lo que pasó este domingo en Selhurst Park es difícil aferrarse a esa incredulidad. El Carnicero, como apodaron a Licha en las islas británicas, protagonizó un momento más que emotivo cuando se puso el manto rojo de los Red Devils e ingresó por Luke Shaw en medio de una sentida ovación.
Lo increíble de su vuelta es lo mucho que se pareció al evento que lo alejó de las canchas. El 2 de febrero de este 2025, hace exactamente 301 días, Martínez se rompía los ligamentos cruzados de su rodilla izquierda. El rival de aquella tarde había sido justamente el Crystal Palace y su salida del campo había sido a los 82'; su vuelta de hoy también fue ante las Águilas e ingresó también al 82.
El argentino entró sobre el cierre después de un partido que había sido movido para los de Ruben Amorim. Gracias a un penal de Lenny Yoro, Jean-Philippe Mateta había puesto a los Vidrieros en ventaja; pero, una vez más, Bruno Fernandes se puso al equipo al hombro y asistió por duplicado -primero a Joshua Zirkzee, después a Mason Mount- para la remontada.
El entrerriano ya había comenzado hace algunas semanas las fases finales de su recuperación e incluso había estado en el banco de suplentes en la caída en Old Trafford ante el Everton. Además, Martínez se había dado el lujo de volver a ser parte de la Selección Argentina en los entrenamientos previos al amistoso con Angola en Elche, España. "¡Cómo extrañaba!", había publicado entonces.
Liverpool tomó oxígeno
El Liverpool, en una profunda crisis, reaccionó con Alexis Mac Allister de titular este domingo con una victoria 2-0 en su visita al West Ham en la 13ª jornada de la Premier League, en la que el líder Arsenal empató 1-1 contra el Chelsea, que jugó toda la segunda parte en inferioridad numérica.
Pero si el día tuvo un nombre propio fue el de Alexander Isak, que marcó su primer tanto en Premier League con el Liverpool desde su traspaso millonario de principio de curso.
Con 21 puntos (siete victorias, seis derrotas), los Reds suben al octavo puesto, a tres unidades de la zona Champions y a nueve del líder Arsenal.
El vigente campeón de Inglaterra no podía permitirse otro nuevo desastre en este partido en el London Stadium, después de haber perdido en seis de sus últimos siete partidos en el campeonato y en nueve de los doce últimos teniendo en cuenta todas las competiciones.
Todas las alarmas estaban ya disparadas y el entrenador Arne Slot sorprendió de entrada en Londres dejando a su atacante egipcio Mohamed Salah en el banquillo. En su lugar, el alemán Florian Wirtz hizo un partido prometedor.
Pero fue otro fichaje estelar del Liverpool para esta temporada, el sueco Isak, el que desbloqueó el partido y relajó la atmósfera alrededor de su equipo.
También en Londres, el líder Arsenal y el Chelsea -con Enzo Fernández como capitán y Alejandro Garnacho ingresando desde el banco- se vieron las caras en el feudo de los Blues, pero las cosas se torcieron antes del descanso para los locales, tras la expulsión de Moisés Caicedo. El ecuatoriano recibió la roja en el minuto 38, luego de un desafortunado pisotón en el tobillo del español Mikel Merino.
Pese a ese contratiempo, Trevoh Chalobah (48') puso en pie al público de Stamford Bridge nada más reanudarse el partido tras el descanso. La reacción de los visitantes no se hizo esperar, y Merino aprovechó un centro al área de Bukayo Saka para rematar de cabeza e igualar a la hora de partido (59').
"Marcamos un gol brillante. Tuvimos dos o tres grandes ocasiones. Ha sido una semana enorme, en lo físico y emocional", declaró Arteta, haciendo mención al partido de Champions ganado 3-1 contra el Bayern Múnich el miércoles.
Los Gunners acumulan 17 partidos sin perder entre todas las competiciones, 14 de ellos con victoria, mientras que los Blues lleva siete partidos consecutivos sin perder.
El Chelsea, tercero, sigue a seis puntos de un Arsenal que tiene cinco unidades sobre el segundo, el Manchester City, que el sábado ganó 3-2 al Leeds.





