
No se trata de un partido cualquiera. Una final de Copa Libertadores nunca es un encuentro más. En esta edición, los argentinos la observaremos a la distancia, salvo por un par de futbolistas que estarán en la cancha defendiendo los colores de Flamengo o de Palmeiras. Así es, otra vez será una final brasileña, con Río de Janeiro enfrentando a San Pablo, dos metrópolis que ya han movilizado a gran parte de su población hacia Lima, donde este sábado, desde las 18 (hora argentina), seguramente se verá un Estadio Monumental completamente lleno. No sorprende que ambos equipos hayan llegado a esta instancia, ya que ambos cuentan con tres de estas estrellas en su palmarés. Sin embargo, el que se lleve la Copa alcanzará a dos clubes argentinos, River y Estudiantes, en la tabla histórica de máximos ganadores, que lidera otro grande de nuestra tierra: Independiente, con siete trofeos.
En comparación con otros años, esta final reúne a dos equipos que han estado entre los principales favoritos desde el inicio. De hecho, ambos lideraron sus grupos: Palmeiras logró un puntaje perfecto en el Grupo G, que compartió con Cerro Porteño, Bolívar y Sporting Cristal, mientras que el Mengao tuvo una clasificación más difícil, ya que Deportivo Táchira no sumó puntos en el Grupo C, y al final había tres equipos con 11 puntos: finalmente, los brasileños y Liga de Quito avanzaron gracias a la diferencia de gol, dejando a Central Córdoba fuera. ¿Algo más? Sí, ambos están en la pelea por el Brasileirao: Fla lidera la tabla con cinco puntos de ventaja sobre el Verdao, cuando quedan seis en juego, lo que significa que la competencia entre ellos no culminará con el pitido final de la Libertadores.
El camino hacia la final estuvo lleno de obstáculos para ambos: los de Abel Ferreira eliminaron a Universitario, dejaron en el camino al River de Gallardo y sufrieron más de lo esperado en la semifinal, donde lograron avanzar gracias a una goleada 4-0 en casa, tras haber perdido 3-0 en la ida, en la altura de Quito. Por su parte, los cariocas también enfrentaron una dura travesía, superando a Inter de Porto Alegre, Estudiantes y disputando 180 minutos muy intensos contra Racing. De cara a la final, Palmeiras reservó fuerzas el fin de semana, ya que utilizó suplentes en su derrota como visitante ante Gremio; en cambio, Filipe Luis alineó a la mayoría de los titulares contra el Atlético Mineiro, que se quedó sin festejo tras empatar, a un paso del título local, después de perder ante Lanús en la final de la Sudamericana.
Más allá de las estadísticas, la capital peruana será testigo de una nueva final del torneo más prestigioso del continente, que contará con presencia argentina a través de Agustín Rossi en el arco de Flamengo y del Flaco López (el único que sería titular), Aníbal Moreno y Agustín Giay en el equipo paulista. Además, será la oportunidad para ambos equipos de convertirse en el primer brasileño en alcanzar las cuatro Libertadores y así posicionar su bandera entre los más ganadores, un ranking liderado por los argentinos y Peñarol, que cuenta con cinco, una menos que Boca.




